domingo, 14 de agosto de 2011

Penha Garcia (Portugal)

Castillos, molinos y fósiles, todo un descubrimiento

Penha Garcia-1 Las casas trepando hacia la peña, a la derecha el castillo

Mucho hay que ampliar el mapa de Google para ver las pequeñas poblaciones en esta zona de Portugal que parece situada en medio de la nada. Las mayores localidades: Ildanha-a-Nova, Fundao y Castelo Branco nos dan referencia de nuestros vecinos de la Beira Baixa.

Aquí, A Raia (La Raya = frontera) separa una parte de la península donde se reparte entre poco y nada. Tierra olvidada y despoblada. Por el lado español hay que recorrer cerca de 20 Km. para llegar al primer pueblo; y por el luso, las Termas de Monfortinho y el pueblo del mismo nombre salvan encontrarnos en parecida situación. La histórica aldea de Monsanto sitúa esta zona en mapas y guías.

Entrando en Portugal por las Termas de Monfortinho los turistas pasan por Penha García, donde pocos se detienen, dejando a un lado uno de los pueblos con más atractivo en la zona. Penha Garcia-3

Desde la frontera la carretera discurre en una ligera subida.

Según su trazado -más o menos alejada del inicio de la sierra- el paisaje varía. A un lado, pequeñas zonas de bosque y monte bajo y, al otro, suaves montículos con muchas fincas de olivos.

A 15 km. aparece a nuestra derecha Penha García. Las casas se extienden desde la zona alta de la montaña hasta el borde de la carretera. Arriba se intuyen los restos de la muralla del antiguo castillo. Una bonita vista que rompe el solitario paisaje que nos acompaña.

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El Monsanto, visto desde Penha García. A la derecha con la ayuda del teleobjetivo.

Antes de llegar al pueblo una señal marca el desvió hacia el embalse (barragem) situado a espaldas de la localidad. Retiene las aguas del rió Pònsul y como veremos más tarde es un pequeño oasis en los días de calor.

Nos desviamos en la siguiente entrada; señala hacia la localidad y comenzamos a ascender por las empinadas cuestas. A media altura del pueblo llegamos hasta una pequeña plazuela, con jardín y parque infantil incluido. Hay un pequeño aparcamiento que hace las veces de mirador.

Penha Garcia-7 No sé si aquí los niños son muy brutos, pero el acceso al parque infantil está protegido por un tanque.

El viejo Patton americano llegó aquí cuando fueron retirados de la circulación y solicitados por distintas Freguesias. Su mérito, en tierra, portuguesa, participar en la revolución de los claveles.

Hacía arriba la circulación rodada está restringida a los habitantes de Penha García. Desde aquí las calles se estrechan y retuercen, apenas hay sitio, ya no para aparcar, sino para circular en coche.

Vemos unas buenas fincas con casas antiguas que vivieron épocas mejores, tienen un buen trozo de terreno –tal vez huerta- donde ahora ya solo crece el abandono.

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Seguimos la ascensión; casas y calles se estrechan y se aprietan en una fuerte pendiente. La fuente y un  horno comunal que está cerrado, cuidadas casas, muchas de piedra, algunas con una buena parra –bien cargada-, la mejor sombra para las tardes el verano.

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Calles antiguas con escaleras y rincones donde disfruta la vista y reposa el cuerpo con la frescura que desprende la piedra. Una pequeña plaza donde no falta el 'pelourinho' que da fe del prestigio de la localidad.

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Penha Garcia-14Ultimo esfuerzo para subir la empinada escalinata que nos adentra en el castillo.

Penha García es un pueblo de apenas 1.000 habitantes y situado a 480 metros de altura,  la zona más alta ofrece unas vistas kilométricas. Suaves campos verdes y amarillos que se pierden en el horizonte.

A un lado destaca el Monsanto, en su ladera se adivina la histórica localidad,  y en la falda los pueblecitos que lo rodean.

Penha Garcia-_MG_4073Penha García, vista desde el castillo 

Penha Garcia-15  El embalse y la ruta de los molinos, la otra vertiente de la peña

Lo mejor está por llegar, desde lo alto de la fortalPenha Garcia-16eza, mirando hacia la  otra vertiente,  vemos un paisaje que en nada se parece a lo anterior. Una zona de bosque y la pared del embalse enmarcan las laderas que descienden hasta el  desfiladero del río Pònsul.

Desde aquí se ve el recorrido de la ruta que transcurre entre caminos empedrados y puentes de madera.

En el fondo del desfiladero, al borde del hilo de agua que libera el embalse, varios molinos de piedra y una piscina natural que nos hace la boca agua.

Al pie del castillo está señalizada una ruta circular –Rota dos Fósseis- de unos 3 Km. Subiendo desde el pueblo, cruza por el alto, y baja a la otra vertiente con final en el parte baja de Penha García. Se visitan dos antiguos molinos y es posible ver una exposición con algunos de los  fósiles que se han encontrado y otros que se conservan en su ubicación natural.

En los paneles nos enteramos que 600 millones de años atrás Penha García era un océano, más de 500 millones que se formaron los trilobites, hace 200 millones había dinosaurios y el desfiladero se formó hace 2 millones de años.

Penha Garcia-17“Moinhos de rodizios y fósseis”, en un entorno magnífico

Nos resistimos al atractivo del agua y la piscina natural; el calor y el esfuerzo de la subida nos desanima a bajar la tremenda pendiente que nos separa.

Hay otro tema importante. Conviene ser respetuosos con las costumbres del país, y en Portugal se come pronto (o puede que no se coma).

 Penha Garcia-18 Una vez más las campanas de la iglesia dan la hora –interpretando el himno de la Virgen de Fátima- y como vemos que en el pueblo solo hay un bar, nos disponemos a solventar el tema gastronómico, no tengamos que arrepentirnos.

En la bajada este nuevo amigo, muy interesado en nuestros movimientos.

Tenemos la referencia de que en dirección a Monsanto hay un restaurante recomendable, así que vamos en su busca. Solo habíamos visto otro en la gasolinera que hay antes de pueblo, no hay mucha oferta y no queremos hacer ayuno forzoso.

Retomamos la dirección a Monsanto por la carretera y al final del pueblo –más cerca de lo esperado- encontramos A Raiano, tiene un buen parking delante y hay unos cuantos coches, buena señal.

Al entrar el golpe frio del aire acondicionado y la “caneca” de cerveza se agradecen tanto o más que la comida. Bien atendido, mantel de tela, cubertería y platos decentes; ofrecen el típico bacalao, platos de caza (venado y jabalí), arroz y algo de pescado. Comemos más de lo debido – las raciones son excesivas y la calidad buena-; en los días siguientes veremos que es –con diferencia- el sitio más recomendable de la zona.

Los efluvios de la comida reforzados por el aire acondicionado limitan la capacidad de razonamiento y nos anima a buscar la manera de llegar a la zona de los molinos del Pònsul, en coche, claro; no estamos para marchas. Salimos decididos a ver si por la zona del embalse hay un acceso fácil. El golpe de calor al salir del restaurante nos hace dudar sobre el acierto de la decisión…

Penha Garcia-21 Vista desde la pared del embalse

En unos minutos llegamos al otro extremo del pueblo –el más próximo hacia la frontera- y tomamos el desvió hacia el “barragem”. Una vuelta de más, por no aclararnos con la señalización, y estamos al final de la estrecha carretera que llega hasta la pared del embalse.

Penha Garcia-25 Un paseo por la pared deja una buena vista del desfiladerPenha Garcia-19o y la imponente Penha García. En las orillas del embalse, rodeadas de pinos, algunos pescadores y excursionistas pasan la tarde.

En el tramo de tierra que hace de aparcamiento está Penha Garcia-22señalizada la Ruta de los Molinos de Rodizio. Descendiendo un pequeño desnivel nos pasearemos por el fondo del desfiladero. Menos mal.Penha Garcia-24

El inicio de la ruta transcurre entre buenas paredes de piedra, no muy altas pero si totalmente verticales, que son aprovechadas por jóvenes que vienen a practicar la escalada. 

Un agradable recorrido por caminos y puentes nos lleva hasta los molinos, donde nos ofrecen entrar y ver su funcionamiento.

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Penha Garcia-30 Las piedras giran con un sonido característico. En ellos se exponen objetos de la época y los aperos propios del oficio.

Todo, exterior e interior, está bien cuidado y conservado. En la zona diversas mesas y bancos de piedra –muy discretas- para sentarse a disfrutar del entorno.

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El camino de piedra muestra las diversas capas formadas en el transcurso de miles de años. Se advierte de la prohibición de recoger ningún tipo de mineral o fósil, penalizado con una buena multa. En el suelo y en las laderas se aprecian –todavía- grandes placas fosilizadas.

Penha Garcia-31El recorrido llega hasta la piscina natural, un oasis en este bonito entorno, alimentada por una pequeña cascada artificial. Hay una buena sombra en los arboles que crecen en un pequeño recodo bajo la pared. A las cuatro de la tarde, vestido y todo, dan ganas de tirarse al agua.

Penha Garcia-33 El camino que continua superada la piscina conduce hasta el pueblo. Desandamos el camino, ahora cuesta arriba y nos entretenemos viendo a unos  jóvenes españoles escalando las paredes verticales del desfiladero.

Monfortinho-2 Regresamos a las Termas de Monforthino, pueblo balneario donde perdura esa decadencia portuguesa, difícil de explicar. Un antiguo jardín de árboles centenarios alberga un moderno hotel. A su espalda; remozadas instalaciones termales conservan el atractivo diseño de la época dorada del termalismo, se respira el ambiente de otros tiempos. Enfrente de la entrada a las Termas el paseo empedrado y el huerto-jardín con viejos caminos que ya nadie recorre. Paseamos bajo el sombrío arco de un verde pasadizo construido con las ramas de los arbustos hasta el kiosko-bar. Hace muchos años que cerró. Los naranjos han dejado su fruto en el suelo. Ramas cargadas de peras, granadas y melocotones, esperan a los nuevos visitantes que, tomadas las aguas, salgan al relajante paseo y quieran refrescarse por dentro después de hacerlo por fuera.

En la localidad hotelitos decadentes conviven con viejas pensiones; unas abiertas, otras cerradas. Una vieja “pensao” abandonada tiene nuevos inquilinos y es –con diferencia- el punto más bullicioso de la localidad. Sus nuevos residentes son las golondrinas y cientos de nidos cuelgan de su alero y fachada. Miles de golondrinas en constante zig-zag alrededor del edificio. Escenario ideal para un remake de “Los pájaros”.

Monfortinho-1Cansados llegamos al hotel Fonte Santa, un moderno y cuidado jardín se integra en el bosque de la antigua instalación balnearia, la piscina no es natural, pero no le encontramos pegas. Media tarde, mucho calor y aquí si tenemos traje de baño. Relax para el cuerpo y el espíritu.

COMO LLEGAR

Penha García está situada en la Beira Baixa. A 14 kilómetros de la frontera española entrando por las Termas de Monfortinho. Localidades cercanas interesantes: Monsanto a 8 km.; Ildanha-a-Vella a 22 km.; e Ildanha-a-Nova a 33 Km.

Desde la frontera portuguesa a Moraleja (Cáceres) unos 30 Km.

Si viajas desde el norte la ruta desde Ciudad Rodrigo – 80 Km- es buena. Por la EX-109 se cruza la Sierra de Gata , con parada en Hoyos –merece la pena recorrer su casco histórico-, se continua hasta Campillo y Cilleros por carreteras comarcales. Son anchas con buen firme y sin tráfico.

De Cilleros a la frontera, 18 Km. Una parte (14 Km.) por carretera señalizada como camino rural. Sin problemas, ancho y bien asfaltado; aunque sin pintar,  con las lógicas precauciones por estar rodeado de dehesas y se puede encontrar ganado. Si se prefiere la civilización, tomar la EX-117 –pasando por Moraleja- se hacen 15 km. más.

Mapa (Pincha para ampliar)

DONDE COMER

En Termas de Monfortinho hay varios restaurantes, frecuentados principalmente por los turistas que se alojan en los hoteles de la localidad, mayoritariamente españoles.

Los más recomendables a la entrada y salida de Penha García. Al llegar al pueblo, en la gasolinera, O´Jabali, y a nada más terminar las ultimas casas, A Raiano. Cocina portuguesa y caza, clientela variada, mucha local.

DONDE DORMIR

Diversos alojamientos en Monsanto, incluida una Pousada (en 2011 cerrada por renovación). La mayor oferta se concentra en las Termas de Monfortinho. En Booking-(Monfortinho) y buscadores similares se ven los hoteles y las opiniones de los visitantes.

QUE HACER

Recorrer los pueblos históricos de Portugal: Penha García, Ildanha-a-Vella y Monsanto están muy próximos entre sí. Aquí encontrarás los consejos de Monfortur.

En Monfortinho, las aguas termales recomendadas para problemas hepáticos, biliares, intestinos, piel y el aparato locomotor. Página de las Termas de Monforthino, con indicaciones terapéuticas, servicios y tratamientos.

En la oficina de turismo de Penha García  proporcionan folletos con diversas rutas y puntos de interés cercanos, unos cuantos son visitas a recursos naturales.

Por el lado español; Coria a 40 Km. de la frontera y Alcántara a 45 km.

Otra opción, tal vez la mejor,  es no hacer NADA, es un lugar ideal para relajarse,  la vista se pierde en paisajes kilométricos. Circulando por carreteras en las que hay que hacer muchos kilómetros para cruzarse con otro vehículo y paseando por pueblos solitarios, donde sus escasos habitantes, sentados a la sombra en la puerta de casa, miran con interés al visitante y te interrogan en un portugués difícil de entender: “¿ vio el castillo, le gustó ?… ¿ ha visto los molinos y los fósiles ?. Pura amabilidad y ganas de agradar.

MAS SOBRE LA ZONA

Monsanto. El pueblo de los pedruscos.

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